¿Qué pasa en Siria? La caída de Bashar al Assad pone fin a décadas de dominio dinástico

En avance de rebeldes sobre Damasco y la dimisión del presidente, han desatado profundas preocupaciones en todo el mundo. Aquí, un repaso histórico de las últimas décadas del país.

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Por:

Cristian Ortega Mahan

¿Qué pasa en Siria? La caída de Bashar al Assad pone fin a décadas de dominio dinástico
Residentes sirios en Turquía celebran la caída de Bashar al-Assad. Fuente: AFP

En la madrugada del domingo, el Gobierno sirio colapsó tras una rápida ofensiva rebelde que alcanzó la capital en solo 10 días. Este suceso puso fin a más de 50 años de mandato de la familia Al Assad, concluyendo también los 14 años de presidencia de Bashar al Assad en medio de una devastadora guerra civil. La crisis, que convirtió a Siria en un campo de batalla internacional, dejó profundas huellas en el país y su población.

Bashar al Assad asumió el poder en el 2000, con apenas 34 años y expectativas de reforma. Educado en Occidente y con una imagen moderada, generó esperanzas de apertura. Sin embargo, estas se desvanecieron rápidamente cuando reprimió con dureza las protestas que surgieron en el 2011 durante la Primavera Árabe. La violencia escaló en una guerra civil que dejó cerca de 500.000 muertos y desplazó a millones, muchos de los cuales buscaron refugio en países vecinos y en Europa.

La guerra y el aislamiento internacional

A pesar de las sanciones internacionales y el aislamiento diplomático, Al Assad había logrado recuperar gran parte del territorio perdido con el apoyo de Rusia e Irán. Sin embargo, la ofensiva reciente por parte de los grupos rebeldes del noroeste marcó un giro inesperado. Las fuerzas gubernamentales se desmoronaron mientras aliados clave de Al Assad, ocupados con otros conflictos, no intervinieron con fuerza.

El paradero de Al Assad sigue siendo incierto, aunque informes sugieren que habría abandonado el país cuando los insurgentes tomaron Damasco. Este vacío de poder deja a Siria en un estado de incertidumbre, sin un sucesor claro para liderar la reconstrucción del país.

Un legado de control y represión

El régimen de Bashar heredó muchas de las tácticas de control instauradas por su padre, Hafez al Assad, quien gobernó con mano de hierro durante casi tres décadas. Bajo Hafez, Siria vivió un periodo de represión política y centralismo económico. Aunque Bashar al principio permitió algunas reformas económicas y sociales, su Gobierno clausuró rápidamente los espacios de debate y reprimió con fuerza cualquier oposición.

Durante su mandato, Bashar consolidó su círculo de poder con familiares y aliados cercanos, confiando en su secta alauita, que representa el 10% de la población, y en sectores leales de la clase media. Sin embargo, la Primavera Árabe puso en evidencia las fisuras de su régimen, que se enfrentó tanto a rebeldes internos como a presiones internacionales.

El fin de una dinastía

El colapso del régimen Al Assad no solo marca el fin de un periodo histórico en Siria, sino que también sume al país en una nueva fase de incertidumbre. Las profundas divisiones sectarias, el éxodo masivo de refugiados y la destrucción económica y social dejan un panorama sombrío para el futuro de Siria.

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